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Políticas públicas de vacunación para personas mayores en Chile
En colaboración con Pfizer, el Consejo de las Américas convocó a representantes del sector público y líderes de sociedades médicas y científicas.
Overview
El Consejo de las Américas es la principal organización empresarial internacional cuyos miembros comparten un compromiso común con el desarrollo económico y social, los mercados abiertos, el estado de derecho y la democracia en todo el hemisferio occidental.
El 4 de diciembre de 2024, el Consejo de las Américas, con el apoyo de Pfizer, organizó una mesa redonda en Santiago centrada en las políticas públicas de vacunación para personas mayores en Chile. Este encuentro convocó a representantes del sector público de salud, ex autoridades de gobierno, renombrados profesionales médicos, así como representantes del programa nacional de inmunizaciones del Ministerio de Salud, académicos y líderes de sociedades médicas y científicas.
Participantes:
- Dr. Francisco Arancibia, Jefe Servicio Medicina Respiratoria, Instituto Nacional del Tórax
- Dr. Rafael Araos, Profesor, Facultad de Medicina Clínica Alemana, Universidad del Desarrollo
- EU Marcela Avendaño, Coordinadora de la Unidad de Planificación Técnica y Programática, Programa Nacional de Inmunizaciones, Ministerio de Salud
- Jaime Burrows, Docente Magíster en Gestión de Instituciones de Salud, Universidad Diego Portales y Ex Subsecretario de Salud Pública
- Sr. Juan Cruz Díaz, Asesor Especial de la Presidenta y CEO, Council of the Americas (moderador)
- Dra. Jeannette Dabanch, Médico Internista e Infectóloga, Hospital Clínico de la Universidad de Chile
- Dr. Gerardo Fasce, Codirector Célula de Geriatría, Departamento Salud Digital, Ministerio de Salud y Ex Presidente, Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile
- Dr. Jaime Hidalgo, Presidente, Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile
- Dr. Juan Carlos Molina, Presidente Ejecutivo, Fundación Envejecimiento Activo y Saludable
- Dr. Enrique Paris, Director, Instituto de Políticas Públicas en Salud, Universidad San Sebastián y Ex Ministro de Salud
- Dr. Carlos Pérez, Decano Facultad de Medicina y Ciencia, Universidad San Sebastián. Infectólogo, Clínica Universidad de los Andes. Ex Presidente, Sociedad Chilena de Infectología
- Dr. Felipe Salech Morales, Médico Internista, Geriatra, Clinica Alemana
- Dr. Dino Sepúlveda, Consultor de Investigación, Universidad del Desarrollo y Ex Jefe Departamento ETESA, Ministerio de Salud
- Kn. Elvira Tagle, Coordinadora, Centro de Políticas Públicas en Innovación en Salud (CIPS-UDD), Universidad del Desarrollo y Ex Jefa de Gabinete, Subsecretaría de Salud Pública
- Dra. Maria Teresa Valenzuela, Decana, Facultad Ciencias de la Salud, Universidad San Sebastián y Ex Subsecretaria de Salud Pública
El objetivo principal de la mesa redonda fue analizar los desafíos y las oportunidades que enfrenta Chile para promover un envejecimiento saludable, y cómo las políticas gubernamentales en salud y la colaboración interinstitucional pueden optimizar los esfuerzos destinados a proteger a la población más vulnerable. La discusión se estructuró en torno a tres ejes temáticos fundamentales: en primer lugar, el envejecimiento poblacional y sus proyecciones en Chile; en segundo lugar, el impacto de las enfermedades respiratorias como factores agravantes de la fragilidad asociada al envejecimiento, y su repercusión en el presupuesto del sistema de salud; y, finalmente, la formulación de propuestas de políticas públicas orientadas a mejorar las estrategias de vacunación para las personas mayores. A continuación, se presentan las principales recomendaciones y propuestas surgidas durante este diálogo.
- Mejorar la educación y capacitación del personal de salud. En la mesa redonda se subrayó la necesidad de fortalecer la educación y capacitación continua de los profesionales de la salud, no solo para mejorar el conocimiento sobre las vacunas disponibles, sino también para garantizar que estén mejor preparados para comunicar la importancia de la inmunización a la población. Los participantes destacaron que, aunque muchos funcionarios de salud tienen conocimientos generales sobre vacunación, hay una falta de especialización en las vacunas dirigidas a personas mayores, lo que genera deficiencias en su aplicación y comunicación. Se propuso que se implemente un enfoque integral en la formación, que abarque tanto el conocimiento técnico como las habilidades comunicacionales necesarias para tratar con grupos de edad avanzada, especialmente aquellos con condiciones complejas como la fragilidad o el deterioro cognitivo. Además, se sugirió que se brinden herramientas específicas para abordar la heterogeneidad de la población mayor, ya que no todos los adultos mayores tienen las mismas necesidades, lo que requiere un enfoque personalizado.
- Implementar estrategias de comunicación efectivas. La comunicación es clave para asegurar que los adultos mayores y sus familias comprendan la importancia de la vacunación. Durante la mesa redonda se destacó que, aunque se cuenta con datos valiosos sobre la efectividad de las vacunas, el desafío radica en transmitir esos datos de manera clara y accesible. Los participantes enfatizaron que es fundamental utilizar estrategias de comunicación más inclusivas y persuasivas, que involucren en su diseño no solo a los profesionales de la salud, sino también a comunicadores y psicólogos. Se propuso, por ejemplo, colaborar con profesionales en marketing de la salud o neurocomunicación para crear mensajes que resuenen con la población adulta mayor, considerando sus temores, percepciones y barreras cognitivas. De igual forma, se sugirió el uso de medios alternativos como aplicaciones móviles, campañas en redes sociales, y charlas en comunidades locales, para asegurar que la información sobre las vacunas llegue a todos los sectores de la población, especialmente aquellos con poca alfabetización digital. De este modo, se garantizaría que la información no solo se transmita, sino que también cambie actitudes y comportamientos.
- Simplificar el acceso a las vacunas en pacientes con necesidades especiales o situaciones de riesgo. Uno de los puntos centrales discutidos fue la complejidad en los procesos administrativos para acceder a las vacunas especiales del Ministerio de Salud. Se resaltó que muchas veces los procedimientos burocráticos actuales son innecesarios y dificultan el acceso de los adultos mayores a estas vacunas esenciales. La recomendación más fuerte fue descentralizar la autorización de las vacunas, permitiendo que los centros de salud locales gestionen la administración de las vacunas especiales sin necesidad de tramitarla a través de instancias centralizadas. Esto reduciría el tiempo de espera y las barreras de acceso. Además, se destacó la importancia de mejorar la información pública y accesibilidad de estos procesos, mediante campañas claras tanto en las instalaciones de salud como en plataformas digitales. Se mencionó también la necesidad de formar adecuadamente al personal de salud local en la gestión de estas vacunas, para garantizar que los pacientes reciban el trato adecuado y el personal esté informado sobre las características y protocolos asociados a las vacunas especiales. Se sugirió, además, incorporar tecnologías digitales que permitan la solicitud, verificación y seguimiento de las vacunas de manera más eficiente, para simplificar aún más el proceso. Finalmente, se hizo un llamado a garantizar el abastecimiento constante de estas vacunas, lo que requiere una coordinación efectiva entre las autoridades sanitarias y los proveedores.
- Adoptar un enfoque intersectorial. En la discusión se enfatizó que las estrategias de salud deben considerarse una responsabilidad del Estado, más allá de los gobiernos de turno. Por lo tanto, el éxito de las estrategias de vacunación no debe recaer exclusivamente en el sistema de salud, sino que debe ser un esfuerzo intersectorial que involucre a todos los actores de la sociedad. Esto incluye no solo a los profesionales de la salud, sino también a las autoridades gubernamentales, las universidades, las sociedades científicas y las organizaciones comunitarias. Los participantes destacaron la importancia de colaborar con los medios de comunicación para abordar las resistencias y dudas que existen respecto a las vacunas. Además, se mencionó que las organizaciones comunitarias como asociaciones de vecinos o grupos religiosos tienen un rol crucial en la difusión de información, ya que son interlocutores cercanos a las personas mayores y pueden facilitar la aceptación de la vacunación dentro de la comunidad. Se sugirió la creación de espacios periódicos de discusión entre los distintos sectores involucrados para revisar y ajustar las estrategias de vacunación y abordar de manera proactiva los desafíos y barreras que surgen en la población. A través de esta colaboración y diálogo constante, se podría fortalecer la confianza en las campañas de inmunización.
- Vigilancia sanitaria y recomendación de vacunas programáticas. En la conversación se reflexionó sobre la seguridad de las vacunas y la importancia de robustecer la vigilancia sanitaria de los patógenos circulantes, especialmente en la población mayor, dado que la mayoría de la vigilancia actual se centra en la población pediátrica. Esta vigilancia es esencial para evaluar periódicamente las necesidades de actualización o la implementación de nuevas vacunas en el programa nacional de inmunizaciones para la población adulta. Además, se destacó la necesidad de definir objetivos claros y específicos para las estrategias de vacunación, considerando tanto la protección individual como comunitaria, con el fin de establecer metas concretas y un plan de acción medible que permita realizar un análisis y mejora continua. Se subrayó, igualmente, el rol fundamental del Comité Asesor de Vacunas en las recomendaciones de vacunación, y la relevancia de contar con la participación de geriatras y otros especialistas que aporten una visión integral de las necesidades de prevención en el adulto mayor. En este contexto, se resaltó la importancia de fortalecer la colaboración entre el Ministerio de Salud y las Sociedades Científicas.
- Medir y monitorear resultados de forma continua. Un tema recurrente fue la necesidad de contar con mecanismos adecuados para medir los resultados de las campañas de vacunación y otros programas de salud, particularmente en lo que respecta a la población adulta mayor. Se destacó que en Chile se dispone de herramientas como el Registro Nacional de Inmunizaciones, que permite un monitoreo constante, pero que a veces es necesario hacer un uso más eficiente y accesible de los datos recolectados. Los participantes enfatizaron la importancia de que esta información sea utilizada para ajustar las estrategias de vacunación en tiempo real, asegurando que los esfuerzos se dirijan a los grupos más vulnerables. En este sentido, se recomendó fortalecer la recolección y el análisis de datos sobre las tasas de vacunación y los efectos en la salud de los adultos mayores, para poder identificar brechas, obstáculos y áreas de mejora. Además, se sugirió que la información recopilada se utilice no solo para la evaluación interna de los programas, sino también para compartir con la comunidad y otros actores, lo que fomentaría la transparencia y la confianza.
- Iniciar la educación desde la infancia. Finalmente, se destacó que el enfoque de la vacunación debe ir más allá de la respuesta ante enfermedades y debe integrarse dentro de una estrategia más amplia de envejecimiento saludable y prevención. Los participantes coincidieron en que la educación sobre cómo envejecer de manera saludable debe comenzar desde las etapas más tempranas de la vida, ya que los hábitos y conocimientos adquiridos en la juventud influencian de manera significativa el bienestar de las personas mayores. Se sugirió la implementación de programas educativos en las escuelas y comunidades que incluyan la prevención de enfermedades a través de hábitos saludables, el ejercicio y, por supuesto, la vacunación. Además, se mencionó la necesidad de fortalecer la educación sobre la importancia de las vacunas para los adultos mayores, incluyendo no solo la inmunización contra enfermedades específicas, sino también el conocimiento sobre cómo estas vacunas pueden mejorar la calidad de vida y prolongar la autonomía. Finalmente, se recomendó que el sistema de salud se enfoque en prevenir enfermedades a lo largo del ciclo de vida, no solo en el tratamiento de las mismas cuando ya se presentan, lo que reduciría la carga de morbilidad en la población mayor.
En conclusión, las recomendaciones discutidas en la mesa redonda subrayan la importancia de un enfoque integral y multidisciplinario para mejorar la salud pública en Chile, especialmente en lo que respecta a la vacunación de la población mayor y el envejecimiento saludable. Se destacó la necesidad de fortalecer la educación en salud, garantizar y facilitar el acceso a vacunas, generar confianza en los programas de vacunación, promover la colaboración intersectorial, mejorar el seguimiento y la evaluación de políticas públicas, y considerar el bienestar emocional y psicológico de los adultos mayores. Estas acciones, ejecutadas de manera coordinada entre los diferentes actores sociales y del sector salud, permitirán no solo mejorar la cobertura y efectividad de las vacunas en Chile, sino también promover un envejecimiento activo y saludable, reduciendo las desigualdades en salud y mejorando la calidad de vida de las personas mayores en el país.